BASILICA del
SAGRADO CORAZON y de MARIA AUXILIADORA
Gracias al esfuerzo y tesón de los esposos Vignaud, pudo
concretarse la hermosa basílica, en base a un diseño del
arquitecto salesiano, Padre Ernesto Vespignani
(Ver Biografía)
y bendecida en la
Navidad de 1914.
Dice el profesor Comba, en su libro del centenario:
“Sólida y solemne; con toda la simplicidad de las cosas grandes
de Dios, se levanta, con tres naves y su cruz romana, sobre un
doble orden de vigorosas columnas de granito rosado de Baveno.”
“Ella es sobria y elegante a la vez, es la “Gran Señora de Vignaud”
es su Basílica del Sagrado Corazón y de María Auxiliadora”.
Mide 60 m de largo y 30 m de ancho. Tiene tres naves, sobre un
doble orden de vigorosas columnas de granito de Baveno. La torre
alcanza los 43 m de altura.
Las campanas fueron traídas desde Milán y tienen el mismo sonido
que las de la Basílica de María Auxiliadora de Torino, Italia.
La mayor de las cinco que conforman el juego, pesa 2000 kg.
A
la entrada de la iglesia, en el costado derecho, está ubicado el
mausoleo con los restos de los fundadores: don Ernesto Vignaud y
doña Anita Passadore de Vignaud.
En el altar mayor -de madera revestido en oro- se halla la
imagen del Sagrado Corazón de Jesús, rodeado por las de San Luis
Gonzaga y San Francisco de Sales. En los altares laterales,
ambos de mármol, se venera a San José, patrono de la antigua
capilla y a María Auxiliadora, declarada Patrona del Agro
Argentino en 1947 y Patrona de la Colonia desde 1969. En otros
altares se encuentran San Juan Bosco y Santa Dominga María
Mazzarello.
Al lado del altar de María
Auxiliadora, se construyó un sepulcro, en el que están
enterrados los cuerpos de tres sacerdotes Salesianos: Antonio
María Chiroli (1870-1905), José Sottocasa (1877-1954) y José
Ferrero (1901-1993).
La antecesora Capilla San José
Don Ernesto y Doña Anita, muy devotos ellos, concurrían domingo
tras domingo, en su volanta, a la vecina Colonia San Pedro,
donde participaban del santo sacrificio de la misa. Pero,
prontamente se dieron cuenta que su Colonia necesitaba su propio
templo.
El cuñado y administrador de Don Ernesto, Don Juan Passadore,
recibió el encargue de poner manos a la obra y disponer una
capilla a la brevedad.
A
solo diez años de la fundación de la Colonia, el 18 de
septiembre de 1898, el cura párroco de San Pedro, Padre
Morandini, bendecía la piedra fundamental de lo que será la
Capilla de San José.
Quince meses después, la obra se había terminado. Fray José
María Bottaro, guardián de San Francisco, bendecía el templo
por licencia del Obispo de Córdoba, Fray Reginaldo Toro.
Don Ernesto tuvo un largo peregrinar para conseguir cura para su
capilla. El 7 de abril de 1903, llegó el padre Antonio Chiroli,
quien desarrolló una importante labor, convirtiéndose en el
fundador de la Obra Salesiana en la Colonia.
Pronto, llegó desde Sarría, Barcelona, España, la imagen de
María Auxiliadora, la cual se venera hoy en su altar de la
Basílica. El día de su bendición, el padre Chiroli editó un
folleto cuyo nombre era: “María Ausiliatrice - Ricordo
Della benedizione
della statua e dell´altare de Maria
Ausiliatrice
- 28 maggio
1905”.
El sacerdote Pedro Ricaldone, visitó la Colonia en el año 1908
y en su informe a los superiores de la Congregación en Turín,
les decía:
“… El espectáculo que se contempla todos los domingos viendo la
iglesia llena de gente que viene con carros y coches hasta de
lugares muy lejanos para oir misa, escuchar la palabra de Dios y
acercarse con piedad sentida a los Santos Sacramentos, es de
verdad edificante…”.
Otro cronista salesiano narraba: “… estos buenos piamonteses,
al oír que se predicaba en tan buen italiano y de vez en cuando
alguna anécdota o hermosa frase en su dialecto y especialmente
al poder confesarse en piamontés, experimentaban tal placer y
alegría que muchos ancianos y ancianitas lloraban de consuelo…”.
Don Ernesto, no pudo disimular su alegría por la nueva obra,
pero su sueño era otro: la Colonia tenía que tener un templo
monumental. Allá apuntó sus esfuerzos.
Un 7 de febrero de 1911, el Señor lo llamó a su seno;
pero,
su
fiel esposa Anita tomó la posta, haciendo realidad el sueño
trunco del fundador.
El siguiente 5 de octubre, se bendijo la piedra fundamental de
la Basílica, en el día de la fiesta del Santo Rosario.
La construcción se comenzó de inmediato y en junio de 1913, se
registraba un buen avance de obra, ya que estaban construidos
los arcos que coronaban las columnas a ambos lados de la nave
central.
El 28 de febrero de 1914, se instalaba la cruz de hierro
forjado en la cúspide del campanario y a fin de año llegaba la
estatua del Sagrado Corazón de Jesús, para el altar principal.
Con la Navidad de 1914 llegó también la bendición del templo que
don Ernesto había soñado para su Colonia.
Todavía le faltaban las importantes campanas que un templo de
estas magnitudes debía tener y fue a Don Juan Bautista Passadore,
padre de Doña Anita, a quien le cupo pensar en ellas. Compró en
Milán una réplica de las que resuenan en la Basílica de María
Auxiliadora de Turín, en el templo de San Juan Bosco. Entre las
anécdotas de aquella época, está la que cuenta que estas
campanas estuvieron enterradas largo tiempo en Italia, para
impedir que se transformaran en cañones para la primera guerra
mundial, razón esta que demoró su llegada al puerto de Buenos
Aires y posterior instalación en la torre.
DE LAS TIERRAS y LA COLONIA
26 febrero 1881
Charles Ernest Vignaud (que firmó siempre como Ernesto
Vignaud), en un remate de tierras que hacía el gobierno en
Buenos Aires, adquirió,
en las proximidades de Morteros, casi ocho leguas
cuadradas a bajo precio por la escasez de oferentes.
28 diciembre 1881
En Villa Concepción del Tío, se firmó el acta de posesión
de las tierras que había adquirido Don Ernesto, siendo su
texto, el siguiente:
“En Villa Concepción del Tio, Departamento San Justo, a
los veintinueve días del mes de diciembre y año mil
ochocientos ochenta y uno, en cumplimiento de la orden que
anteced, hice comparecer ante mi y testigos de actuación,
al señor Don
Ernesto Vignaud para darle posesión como se ordena, de la
suerte de tierras que dicho señor ha comprado, como consta
de los documentos que al efecto ha presentado; quien
manifestó que estaba conforme y se daba por recibido por
esta acta, de la suerte de tierras que según títulos
presentado y por compra legal había adquirido a la suerte
de tierra número CUARENTA Y CUATRO serie B, situado en
esta Pedanía; quien al darse por recibido y posesionado
por dicha compra, firmó la presente ante mi los testigos“.
Año 1888
Don Ernesto viendo la posibilidad de crecimiento, decide
acogerse a los beneficios de la Ley de Fundación de
Colonias y escribe al Ministro de Gobierno de la Provincia
de Córdoba, Dr. Antonio del Viso:
“Ernesto Vignaud, ante S.-S. con el debido respeto
expongo: que soy propietario de la suerte de tierras
ubicadas en el número 44. Serie B del Departamento “San
Justo” de esta Provincia, cuya ubicación precisa constadle
plano que acompaña, juntamente con los títulos que me
acreditan propietario de dicha suerte y los cuales serán
devueltos oportunamente.
La Colonia se denominará “Vignaud” teniendo la extensión
total de dos leguas mil doscientos cincuenta y una cuadras
con siete mil quinientas varas.
El número de familias ya establecidas son cuarenta.
Se encuentra la Colonia a una distancia de treinta
kilómetros del Ferrocarril “Buenos Aires -
Rosario"
a Sunchales.
En consecuencia, solicito los beneficios que acuerda la
ley de fecha 2 de agosto de 1886.
Por ser justicia …, Ernesto Vignaud”.
07 agosto 1888
Por decreto del gobierno de córdoba, se aprueban los
planos de la Colonia Vignaud.
Este es el impulso que Don Ernesto necesitaba para pensar
en un centro urbano para la Colonia, con todos los
elementos propios: iglesia, plaza, escuela.
Año 1903
Después de intensas gestiones, por parte de Don Ernesto,
que incluyeron la donación de las tierras
necesarias,
llegaron
y se instalaron en
la Colonia Vignaud los
primeros
padres
salesianos
para ocuparse, no sólo de la capilla, sino también de la
educación de los niños. Surgió así la Escuela primaria
elemental
para varones, con externado
"Nuestra Señora del Rosario".
Se celebró un convenio con la Pía Sociedad Salesiana, por
el cual, no solo le donaban los terrenos, sino que Don
Ernesto se comprometía a construir los edificios de las
escuelas a cambio de que los salesianos se comprometieran
a permanecer en el lugar con un capellán.
A partir de este año, visitantes que solían llegar, la
llamaron “Colonia Santa”, “Colonia Bendita”, “Colonia
Modelo” y más adelante el Obispo don Zenón Bustos la llamó
“Oasis en medio del desierto”; todo ello en contraposición
a un informe de finales del siglo XIX, del Archivo
Histórico de Córdoba, que dice: “Esta
Colonia está situada en el lugar llamado “Las Ánimas”
y dista
10 kilómetros de la Estación Brinkman …”.
Año 1905
Concretado este primer paso, don Ernesto comenzó a
trabajar para que se instalen también las Hermanas de
María Auxiliadora, originándose el "Colegio María
Auxiliadora", para niñas.
Año 1908
El Obispo de Córdoba autorizó a la Pía Sociedad Salesiana
de Don Bosco, a establecerse canónicamente en la Colonia
Vignaud y declaró fundada la Casa.
12 diciembre
1917
Se aprobaron los planos del trazado del pueblo de Vignaud.
27
octubre 1921
Al crearse la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús de
Colonia Vignaud, el Obispo de Córdoba, Monseñor José
Anselmo Luque, se la entregó a la Congregación, con todos
los derechos, obligaciones y oficios inherentes al
ministerio parroquial.
14 enero 1926
Se aprueba la Municipalidad
Datos complementarios:
En el año 1925, el templo, fue agregado a la Basílica de San
Pedro de Roma, por lo que todos los feligreses que concurren a
esta basílica, reciben las mismas indulgencias, privilegios y
gracias que los que visitan la Basílica Vaticana.
La basílica ha sido declarada Monumento Histórico Provincial
por Decreto Nº 3935 del 12 de julio de 1989.
Las Fiestas Patronales se celebran el domingo más próximo al 24
de mayo de cada año.
Se encuentra a 100,5 msnm
Latitud: 30º 50’ 26” Sur
Longitud: 61º 57’ 25” Oeste
Fuentes de consulta:
COMBA. Rolan, El OASIS DE DIOS, estampas de un centenario.
Círculo Sindical de la Prensa, Córdoba 1988.