"La
Capilla de Candonga tiene el encanto de las cosas
humildes. Es bella, sin pretender serlo; es grata por ese
indefinible valor de todo lo vetusto; tal un símbolo en
medio de la soledad; es la fe, que para alcanzar su máxima
expresión busca siempre el arte, supremo refugio de los
espíritus nobles".
Arq. Mario Buschiazzo
Estábamos
llegando a El Manzano, conversando sobre la capilla,
cuando
fue
Mónica quien
hizo el
comentario:
-
Qué raro que no la declararon Patrimonio de la Humanidad
como a las otras.
-
No podían hacerlo. Candonga nunca fue jesuítica
-replicó
Diego, otro de los viajeros.
-
Sin embargo,
son
muchos
los
historiadores
que
opinan que la hicieron los jesuitas y que la estancia fue
de ellos.
La conversación continuó sobre el tema y uno podría decir
que ambos tenían razón, en parte. El caso es que existe
numerosa
bibliografía y folletería turística que adjudican la obra
a los jesuitas.
Atento
a que no existe un autor debidamente reconocido y dada la
prolífica labor de éstos, es tentador adjudicarles la
autoría de estas joyas de la arquitectura colonial.
También es cierto que quedó demostrado que la estancia de
Santa Gertrudis no perteneció a los jesuitas. La errónea o
incompleta lectura de un documento
llevó a asumir esta
equivocación. Tampoco estuvo en los inventarios de la
Junta de Temporalidades.
Desde un recodo del camino, en medio de la vegetación y
desde lo alto divisamos la blanca figura de la Capilla,
mientras el sol, rápidamente quería ocultarse detrás de
los cerros.
Al llegar, comenzamos a leer la cartelería para
informarnos antes de entrar. Hoy la ampliamos de esta
manera:
LA CAPILLA
La fecha de construcción no está determinada con precisión.
Cuando Don
José
Moyano
Oscariz (Ver
Biografía)
compró las tierras en 1720, nada
había. En la desaparecida campana que estaba en la espadaña
había una leyenda que expresaba "Miguel Ramis Nuestra Señora
del Rosario 1762". Dentro del lapso de estos 42 años se
construyó esta Capilla.
Desde el punto de vista morfológico, existen formas
arquitectónicas que reconocen antecedentes en obras de Potosí
(fotos de la izquierda).
El arco cobijo que preside el templo, recuerda al potosino San
Lorenzo, no tanto por la iconografía del imafronte como por la
protección que la prolongación de la nave hace sobre la entrada.
La Iglesia de Belén en la Villa Imperial, es otro ejemplo.
En medio de la nave tiene una linterna por donde penetra la
luz, de igual modo que las existentes en los abovedados
galpones de acuñación de la Casa de la Moneda de Potosí.
"Todo
nos llevaría a pensar que el regreso de algunas de esas arrias
que devengaban pingues ganancias con la venta de mulares,
hubiera venido el alarife contratado para realizar esta obra
que, sin duda, se destaca de otros ejemplos de igual uso, por
haber sido realizada con un manejo plástico espacial de
interesantes recursos”.
La capilla posee una sola nave, sin cúpula, en el frente
que mira al naciente
luce espadaña
desde la base.
Sacristía
del lado de la epístola, y "habitación para los curas" del
lado del evangelio.
La descripción que en 1973, hiciera el señor Emilio E. Buteler
Riu, muy prolija y acertada, nos induce a transcribirla. Según
su parecer: "Candonga, aunque similar en proporciones y esquema
de planta a las demás capillas rurales del siglo XVIII
construidas en nuestra provincia , se destaca por la integración
de elementos estáticos y estéticos que culmina en una candorosa
composición arquitectónica con gran calidad de valores formales."
"El empleo de la bóveda de cañón corrido, con intersecciones de
lunetos configura una modalidad constructiva de avanzada para
este tipo de arquitectura rural de la época. El predominio tanto
interno como externo de la línea curva , da continuidad de
visualización y por ende mayor equilibrio, armonía y unidad al
conjunto. Su factura revela manos industriosas y la
espontaneidad no parece del todo iletrada, pues los indicios de
un barroco ingenuo telurizado, nos hace suponer que sus
proyectistas bien conocían fuentes originales del mismo (Vg. la
linterna de la nave)".
"Penetrando en la capilla, su portada se guarece bajo el recinto
que invade el atrio y que forma el intradós de la bóveda
prolongada al exterior. La puerta de acceso está flanqueada por
dos pilastras semicirculares en cuyo entablamento discontinuo
descansan, a modo de frontis, dos volutas que encierran en el
centro una caladura en el muro, poco profunda, de forma ovalada.
En la parte superior de aquella y al centro, existe un orificio
en cuadrifolio que deja penetrar la luz a la nave. Todos estos
elementos decorativos que hacen la ornamentación de la portada
son de un diseño muy simple y de factura rústica".
"En su frente se destaca la espadaña de tres aberturas, coronada
por elementos curvos y cornisamentos muy sencillos".
"Una pequeña linterna o capulín corta centralmente la nave,
iluminando cenitalmente, en cuyo extremo
frontal se levanta un simple altar de mampostería el
cual dan cuatro hornacinas caladas en el muro, una superior y
tres horizontales en línea".
"La sacristía, también de techumbre abovedada con lunetos, tiene
alacenas y hornacinas recortadas en el espesor del muro y está
iluminada por un caladura en cuadrifolio en el arranque de la
bóveda".
LAS TIERRAS
22/06/1605
El gobernador Francisco de Barraza y Cárdenas entrega merced
de las tierras de TILÓN Y cubil al Capitán Juan de Molina
Navarrete (1540-1609); “…otropedazo de tierras
cinco leguas de esta ciudad en lo que llaman Tilín y Cupil…
que alindan con tierras de Citón y Saldán y Ministaló y
Ascochinga atento a que los dichos indios de Cupil no están
en el dicho sitio y han sido pasados a otras mejores tierras
“ .
09/08/1609
Fallece Juan de Molina Navarrete, primer propietario de la
merced de Tilín y Cubil, que fuera vecino fundador de la
ciudad de Córdoba. Hereda la propiedad su hija Doña Luisa
Navarrete , que se había casado con el Capitán Hernando
Tinoco. (1565-1633)
14/06/1693
Fallece éste último y le suceda en el derecho, su hijo Luis
Tinoco de Navarrete.
01/06/1634
Por $ 200,00 Don Luis las vende a Dona María Cortez.
19/12/1637
Toma posesión de las tierras compradas “sobre la junta
que hacen dos arroyos entre dos cerros grandes“ y las
incorporó como parte de la estancia de “San Pablo del Monte“, ubicada al oriente de Tilín y Cupil.
07/08/1643
Al fallecer Doña María, dejó por testamento, como heredero
universal a su sobrino carnal, el doctor Adrián Cornejo,
cura rector de la Iglesia Matriz de Córdoba.
13/11/1643
Éste consigue que el gobernador Baltasar Pardo Figueroa, le
otorgue una merced de demasías de tierras con la cual amplía
su propiedad.
02/10/1677
Muere trágicamente en el derrumbe de la Iglesia Catedral de
Córdoba, el cura Cornejo y lo hereda su hermano, el capitán
Francisco Moyano Cornejo (1618-1677).
05/01/1684
Fallece y las tierras pasan a manos de su hijo el capitán
Miguel Moyano Cornejo.
22/11/1692
Don Miguel toma posesión en las tierras mencionadas
24/11/1695
Se celebró la escritura entre el Colegio de la Compañía de
Jesús y Doña Juana Rodríguez Navarro. Este largo documento
que es “transacción, pacto y convenio”, es el que llevó a
varios historiadores a suponer que Candonga perteneció a los
jesuitas. Esto, más allá del hecho de que cualquier obra
colonial que no tiene autor conocido, se les atribuye a los
padres jesuitas por su importante labor en tierras
cordobesas.
La Compañía, dueña de la estancia de La Candelaria,
representada por el padre procurador Benito Capdevilla y
dona Juana Rodríguez Navarro, en nombre de sus hijas
menores, dueñas del “Potero de Santa Gertrudis”, firman un
documento por el cual, quedan incorporadas dichas tierras
ubicadas en la “Pampa de San Luis”, a la estancia de La
Candelaria.
Al no apreciar la diferencia entre Potrero y Estancia, el
Padre Gracia, Juan Kronfuss, Mario Buschiazzo, Ferrari Rueda
y otros, creyeron posible que Candonga perteneció a los
jesuitas.
Año 1770
Referida a las tierras de Tilín y Cubil, se hace un
reconocimiento, que dice : “… hacen junta en dos cerrosgrandes frente el uno del otro y bajando de dicho arroyo
se reconocieron cerca de dichas juntas señales de
poblaciones, sepulturas y vestigios de indios por haberse
hallado una piedra que usan los indios llamada canana para
sus moliendas de harina de maíz.“
Agosto 1714
Fallece en Totoral, el capitán Miguel Moyano Cornejo y parte
de sus tierras pasaron a sus hermanos. El capitán José
Moyano Cornejo recibió los de Tilín y Cupil. Parte de las
mismas se las entregó a su hija Doña Isabel Moyano Cornejo,
en dote, cuando se casó con el Capitán Don Benito Arias
Velásquez.
25/06/1720
Ambos venden la dote de Isabel, a Don José Moyano Oscariz (1689-1778). Por escritura, vendían un pedazo de tierras
situado a ocho leguas de Córdoba, por la suma de
cuatrocientos pesos al contado, el cual lindaba “por la
parte del sur ,con tierras de Tilín y Cupil y por la parte
del oriente con todas las aguas que caen desde la cumbre
arroyo abajo hasta la angostura y desde allí para la parte
del este hasta la loma de san Francisco arroyo arriba hasta
una angostura donde está una huerta de duraznos llamada
Candonga y para poniente hasta topar con el mojón de
Alpatauca que son en la forma y manera que seos fueron dadas
en dote”. En este documento se menciona por primera
vez el nombre
"Candonga", que en castellano, entre
otras acepciones, quiere decir “mula vieja que poco sirve
para el trabajo”. No tiene orígenes indígenas ni de otra
índole.
21/05/1770
José Moyano Oscariz labra testamento, por el cual se sabe
que en esa fecha era propietario de la capilla y estancia
“El Rosario de Santa Gertrudis“ y disponía la
fundación de una capellanía.
05/11/1817
El doctor Santiago de Allende, sobrino bisnieto de Moyano
Ascariz, que fue capellán y patrono de Candonga, vendió la
estancia a Don Gabriel Amuchástegui por la suma de
ochocientos pesos.
29/01/1824
En el reconocimiento de los terrenos efectuados se precisas
que a un cuarto de la legua de la estancia de Candonga a la
parte noroeste se halla la junta de “ dos arroyos
abundantes de agua que baja el uno de la parte del oeste y
el otro de la del noroeste, que se juntan entre dos cerros
altos y forman el río que pasa por ésta [la estancia de
Candonga] … buscando en la junta señales del pueblo de
indios que existió en ellos, solo encontramos en un punto un
cimiento de piedra medio enterrado y lleno de árboles y
arbustos o maleza y en otro lugar como una cuadra distante,
una gran piedra con tres morteros cavados en ella“.
Año 1852
Al fallecer Don Gabriel, sus hijos Francisco y José María
heredan la estancia.
05/08/1871
José María vende sus derechos a Francisco.
10/08/1883
Don Justiniano Amuchástegui le compra las tierras a su
hermano Francisco.
30/06/1911
Don Arturo Bouquet Roldán compra a Justiniano Amuchástegui,
la estancia que en ese momento contaba con 303 hectáreas,
5437 m2. y 3657 cm2.
Década del ´20
Década del ´40
20/01/1973
El Lic. Alejandro Moyano Aliaga con el Dr. Jorge A.
Maldonado corroboraron in-situ la ubicación de las tierras
de Tilín y Cupil al coincidir con los datos que obran en los
documentos disponibles. Al primero de los nombrados se le
debe, gracias a su prolífera investigación, el haber
aclarado el origen de la
"Estancia
de Santa Gertrudis y Candonga".
Datos complementarios:
El Dr. Arturo Bouquet, en abril de 1934, ofrece en donación a la
Provincia de Córdoba la Capilla de Candonga con una superficie
de una hectárea 7147 metros
cuadrados,
manifestando :
"Deseo
vivamente que el Gobierno tome a su cargo la citada capilla y
haga las obras necesarias para su restauración, y en su
oportunidad, si así lo creyere conveniente, sea declarada
monumento histórico".
Por decreto Nº 018950 Serie C del 18 de septiembre de 1934, la
Provincia acepta la donación y el 2 de marzo de 1936 se toma
posesión bajo inventario.
La Capilla fue declarada Monumento Histórico Nacional por
decreto Nº 90732
de fecha 14 de mayo de 1941, conjuntamente
con la catedral de Córdoba, la casa del Virrey Sobre Monte,
Santa Catalina y Alta Gracia.
Latitud: 31º 5´ 7,89 “ S
Longitud : 64º 20’ 41,10” W
Altitud : 988 m.
Orientación fachada ppal.: este
Dibujo de Juan Kronfuss
El Lic. Moyano Aliaga en su libro sobre la Capilla,
cierra la
descripción con estos conceptos: "Hay
en Candonga un incipiente estilo arquitectural. Aunque es
barroco burdo tiene algo de genuino y hace que no se pueda
borrar de nuestros ojos la esbeltez de su espadaña , el
acogedor recinto que abriga la bóveda, la humildad de la
imagencita del Rosario. Todas estas cosas impresionan
grandemente al espíritu sensible".“
La pura belleza blanca de sus líneas curvas con el ondulante
paisaje verde y cielo azul que circunda, hace que perdure en
nuestro recuerdo para siempre".
Fuentes de consulta:
FURLONG CARDIFF, Guillermo, S.J.,
Arquitectos Argentinos durante la dominación hispánica
- Editorial
Huarpes, S.A. - Buenos Aires, 1945.
KRONFUSS, Juan,
Arquitectura Colonial en la Argentina
-
Editorial A. Biffignandi,
Córdoba
LAZCANO GONZALEZ, Antonio,
Monumentos Históricos de Córdoba Colonial
-
S. de Amorrortu e hijos,Buenos Aires, 1941.